Cómo

Cómo aceptar la falta
de savia
de perfume
de agua
de aire.
Cómo.

Preguntas, preguntas, preguntas. Necesidad de que haya algo más vibrando agazapado. Esperando listo para catapultearte a las estrellas. Haciendo que este sea un mediodía feliz oyendo a Chet Baker y Bill Evans, porque había que escucharlos después de que dos personas diferentes los nombraran, con un día de por medio. Y luego de eso saber que también I talk to the trees o salir a  a acariciar alguna hoja mustia, lanzada a la acera con la violencia del viento de invierno. Y no saber de dónde traer el consuelo porque no encontramos ni savia, ni perfume, ni agua, ni aire, allí donde prometieron que iba a haber tanto.   Lo dejamos pasar, permitimos la celebración de los rituales heredados, de la futilidad de ciertas poses y discursos. Vamos recogiendo disciplinadamente las migas de pan que alguien dejó antes de nosotros.

Idea Vilariño sabía hacerse estas preguntas inmensas. Las dejó escondidas entre sílabas de longitud precaria y sospechosa. Porque las cosas importantes se dicen brevemente, pero se dicen. No se quedan en la estacada, no se esconden debajo de las tablas del piso. Hay que tener valor para preguntarse y para responderse, si no

Felices los normales, esos seres extraños,
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

Amén y gracias a Retamar por venir a auxiliarme en este día disperso y extraño.               

 

 

Anuncios

2 comentarios en “Cómo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s