Concierto para trompeta

 

"Mi vida entera, mi alma entera, mi alcohol entero es soplar ese instrumento", Louis Armstrong

“Mi vida entera, mi alma entera, mi alcohol entero es soplar ese instrumento”, Louis Armstrong Foto: Sheyla Valladares

La Habana tiene su propia música, sus zonas de silencio y de exceso de ruidos. Pasos, bocinas, trinos, gritos, sirenas de barcos, cañonazo en la noche, golpes sobre la madera, pregones, voces, el mar arremetiendo contra un muro viejo, conversaciones, música estentórea saliendo por cualquier agujero de cualquier casa, automóvil,  teléfono celular, bocas. Portazos, martillos neumáticos agujereando avenidas y calles discretas, sierras mecánicas,  el sonido del aserrín cayendo inevitablemente sobre el suelo, los panes horneándose, la hierba creciendo en un solar yermo, el silbido del tren, su traqueteo indeciso y lento sobre los rieles cuando se aleja o regresa a la ciudad. Una lengua de fuego saliendo de una torre, incendiando el cielo.

Día tras día, minuto tras minuto, esta es la sinfonía urbana.  Unos sonidos superponiéndose a otros, doblegándolos. Y así hasta que termina el día y la rueda del tiempo sigue girando sin detenerse nunca, sin pensar que no puede detenerse nunca.

A ese concierto llegas con tu trompeta. Nadie te ha invitado pero tú asumes que tienes un puesto asignado junto a esa puerta. Te calas bien las gafas. Todo sale mejor si resguardas una parte de ti, un pedazo que no vas a entregar, que no es moneda de cambio. Desenfundas la trompeta, la miras con odio y a la vez con cierta ternura, la acaricias por algunos segundos, los necesarios para que sepa que están allí trabajando, ganándose el pan y no en un acto de mera autocomplacencia. Esos tiempos han pasado. Los recuerdas, tal vez,  con nostalgia. Dejas el estuche abierto sobre la calle como una mano de cuero demandante. Ensayas un sonido. Te detienes, miras sin ver los pistones, recuerdas la melodía. Te vas a meter de lleno en este concierto. Vas a quitarle un pedazo de sonido a la ciudad y vas a imponer el tuyo. La mañana avanza hacia el mediodía, un grupo de extranjeros tiran fotos al convento, te van a sorprender en tu faena, quizás dejen caer algunas monedas. Yo solo estoy detenida tras la cámara esperando que me hagas escuchar tu versión de la historia, de este momento en que la vida nos puso frente a frente.

 

Anuncios

6 comentarios en “Concierto para trompeta

  1. Pingback: Obama give me five, yes I’m gonna change my world | Holguineros

  2. Pingback: Obama give me five, yes I’m gonna change my world « KOKACUB@

  3. El día 8-11-2012 me encontré, en el mismo lugar de La Habana que tú y con la misma indumentaria, a este Armstrong callejero, al que también hice una buena fotografía.

  4. Hoy escuche en Habana Radio una bonita y emotiva canción que habla del sonido del martillo neumático en las calles de La Habana. Puedes decirme quienes son los interpretes y cómo se llama?.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s