De olvidos y otras enfermedades

es tan largo el olvido...

es tan largo el olvido…

Este es un post resucitado de otro lugar donde habité con palabras. Se lo debo a Leydi Torres Arias que hoy vino a salvar mi día y me habló de abrazos, de palabras queridas y de rescates. Aunque pueda ser un contrasentido de toda la maravilla que disfrutamos conversando largo sin atender a las leoninas tarifas de Etecsa, este escrito habla del olvido, del voluntario, del protector y del descorazonado que un día nos borra sin previo aviso de la vida de las personas para quienes creíamos que éramos importantes.

Después de una hecatombe, un diluvio, la muerte o la alegría, sobreviene inevitablemente el olvido. Es lo primero en asentarse sobre las cosas y las almas. Somos frágiles ante sus embates, no hemos aprendido fórmulas certeras para enfrentarlo. Y muchas veces sosegadamente nos entregamos a él, lo dejamos hacer. Con suerte un día le damos batalla, lo despedazamos, instauramos la terquedad y seguimos caminando con el fardo pesado de los recuerdos y las experiencias. No queremos olvidar o lo que es lo mismo ir dejando tirados pedazos de nosotros mismos, de las materias y sueños-no me olvides que fueron edificándonos.

Por eso traigo este olvido de la mano de Pablo Neruda -y perdónenme por andar siempre enredada entre poesías y palabras- a la luz mortecina de esta tarde de noviembre que se acaba. Para alertar pequeñamente sobre sus estragos.

Quiero que sepas

una cosa.

Tú sabes cómo es esto:

si miro

la luna de cristal, la rama roja

del lento otoño en mi ventana,

si toco

junto al fuego

la impalpable ceniza

o el arrugado cuerpo de la leña,

todo me lleva a ti,

como si todo lo que existe,

aromas, luz, metales,

fueran pequeños barcos que navegan

hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,

si poco a poco dejas de quererme

dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto

me olvidas

no me busques

que ya te habré olvidado.

 Pablo Neruda

Anuncios

7 comentarios en “De olvidos y otras enfermedades

  1. Ah, y yo te vuelvo a abrazar. Qué bueno que una conversación nuestra te inspirara a un post para tu Criatura. Y gracias por compartirnos el poema de Neruda, muy suferente los últimos versos: Si de pronto/ me olvidas/ no me busques/ que ya te habré olvidado.
    Un abrazo grande, Sheyla, se te quiere.

    • sabes que disfruto muchooooooo conversar contigo, así que dedicarle unas palabritas a ese momento es solo una manera de alargar ese encuentro que se teje con palabras. Otro abrazo grande para ti, también se quiere por este lado y mucho.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s